lunes, 18 de noviembre de 2013

Carta 12ª


Y dime..¿ Hay algo peor que estar lleno de nada?

Te adelanto que no. 
Puedes naufragar en cuantas bocas quieras, remar en miles de caderas desconocidas y buscar un motivo entre su ropa interior para no recordar la ausencia, pero seguirás sintiéndote absurdo en cada movimiento, en cada palabra que susurres en su oído. 
Al fin y al cabo, esos ojos y esos labios que te miran y te besan, están hechos de nada y por eso, ahí, justo donde solías encontrate el corazón, sientes ese vacío, helado y sordo, oprimiéndote el pecho.
Y la verdad, siento escuchar historias increíbles sobre ti. Pensé que había más donde siempre hubo menos. 
Supongo que tiendo a idealizar a las personas hasta que un golpe de realidad me devuelve un poco a ella. 
A veces sueño contigo. Pasas delante de mi y yo me cubro la cara. Se supone que hago de ese ángel de la guarda que según dicen, todos tenemos, haciendo lo imposible por estar sin que me veas, en un intento desesperado de protegerte de ti mismo. Pero cuando me despierto y veo que todo eso no es más que un sueño, me doy cuenta de que no puedo vivir la vida por nadie, ni siquiera por ti, y sólo espero que, tarde o temprano, te des cuenta de todo.







domingo, 10 de noviembre de 2013

Carta 11ª




A veces no sabemos por qué, nos sentimos simplemente bien. Sin razones ni motivos.
Esta tarde de domingo estoy especialmente feliz.
Tengo un millón de motivos en la cabeza para sonreír muy fuerte.
La música inunda las paredes de mi cuarto y sonrío de forma curiosa.
Me miro al espejo y aunque las mollitas y mi cara de pan siguen ahí, me veo guapa y me siento preparada para todo.

He degustado esta tarde uno de los mejores capuchinos que he probado en mi vida. Tampoco me  puedo quejar de la compañía. Ha sido divertido.

Anoche, Rafa Pons nos "gritaba" que nos lanzáramos a la vida, que dejáramos que "pasaran cosas", como dice su propia canción. Es jodidamente buena y me hace gracia, porque es el plan que empezado a seguir desde hace un par de semanas. Y oye, me va de lujo.

Hablando con un amigo esta mañana, me comentaba que lo ha dejado con su novia y le he dicho que dejara que la vida le sorprendiera con lo que le tiene preparado. Que arriba los ánimos.
Somos jóvenes. Esa es nuestra mejor baza. Y tenemos el deber de usarla.
Para qué complicarnos la vida con eso de "que habría pasado si..." o el maldito "por qué no ha funcionado". A la basura las dudas y los reproches a la conciencia.
Mi futuro se lo dejo al universo y apuesto por la piel y el rugir del corazón.
Y es que "lo normal, es que pasen cosas" y por qué no dejar que pasen, y que pasen muchas, y se les salude, y se las conozca y se las repudie y se las acepte y se las recuerde bajo el edredón.
Yo estoy dispuesta a disfrutar de lo que venga, a decir adiós a lo que se marche y a cerrar bien la puerta pa' que no vuelva.
Sonreíd muyyyyy fuerte,os cuento luego que he quedado a cenar con mi solaza rubia R. :)







Carta dedicada a Clapton

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Carta 10ª

Buenos días.
Hace una mañana preciosa y me cuesta muchísimo creer que estemos en noviembre, hace una temperatura casi primaveral y yo llevo dos mangas largas. Auguro un asado de mí misma dentro de la camisa.
He llegado tarde a clase, pero por una buena razón.
 Hoy he acabado de hacer algo que solía hacer una vez a la semana y estoy feliz por ello, porque en cierta manera significa que ya soy capaz de coger las riendas de mi vida, de mi conducta, de mis emociones y de mis rayadas monumentales.
La vida sigue, y los problemas siguen, pero yo tengo una manera muy mejorada de afrontarlos. O eso creo.
Así que adelante con el resto del día y con todo lo que venga, que hoy me ha dado razones para creer que no estoy tan muerta.

martes, 5 de noviembre de 2013

Carta 9ª

Sabéis, tengo un amigo francés que es una persona increíble. Hace tres años viajé en verano a Irlanda y allí aparecimos, un montón de gente metida en una clase de países totalmente diferentes y con un objetivo primordial: Aprender inglés. Es curioso como ahora que lo pienso, creo que con lo que menos me quedé de aquellas semanas fue con el maldito inglés y es que conocí a gente maravillosa  y entre ellos a un amigo de Arabia Saudí, un encanto, y al francés que mencioné al inicio. 
Hace un año, Rèmi me escribió por el facebook como suele hacer cuando me ve por el chat y hablando con él me comentó que le habían diagnosticado leucemia.
Recuerdo que el mundo se me paró por un momento. Clavada en la silla y con los ojos aguados y fijos en la pantalla no sabía que responder. Aún ahora creo que seguiría sin saber que decir si volviera a pasar. 
Fuimos hablando y finalmente un día me dijo que por fin la quimio se había acabado, que sólo veía al médico para revisiones de rigor. 
Hace un mes hablé con él justo cuando el mundo se me caía, justo cuando la sonrisa me pesaba más que nunca y los ojos se me veían hinchados de llorar por todo. Entonces, como tantas otras veces, Rémi me habló por facebook y me preguntó que cómo me iba todo. Yo fui sincera hasta el extremo. Y entonces me dio una lección que me cortó las tonterías y el llanto de golpe. Me recordó por lo que había pasado él, como tanta otra gente, y que desde el principio estaba empeñado en superarlo y así lo había hecho. Si yo me empeñaba en ver que nada en mi vida tenía solución, al final, nunca la hallaría. Y me cerró la boca con la verdad más grande que me habían dicho en mucho tiempo. 
Rémi sigue hablándome por facebook, preguntándome qué tal me va, preocupándose de saber si he sonreído últimamente, y es curioso y bonito, como personas que están lejos y con las que has compartido una milésima de tiempo de tu vida, te tienen tan en cuenta y te hacen sentir así de especial. 
No pasa un día en que no esté orgullosa de él, y de nosotros, por haber sabido seguir siendo amigos fuera de la Isla Esmeralda y sus casas de colores vivos, de sus praderas y sus duendes. 
Gracias por tantas sonrisas y tanto cariño impagable. 




Carta dedicada a Rémi Pagnon. 
Ojalá te llegue desde aquí a Marsella.





lunes, 4 de noviembre de 2013

Carta 8a

Creo que he empezado a usar demasiado la palabra "loca". Al final vas a tener razón tú. Ayer estuve a punto de cometer otro error contigo, a volver a darte espacio en mi cabeza, en mis quehaceres. No estoy dispuesta . No ahora. Ya no.  Últimamente he dejado de sentirme tonta. Ya no me muero por nadie dos veces al día ni me acuesto pensando en que eso del amor es algo increíble y ojalá no  se nos muriera nunca... Y sabes, duermo mucho mejor incluso los días que leo hasta tarde y el despertador suena dos horas después y me taladra las sienes y hago el enorme esfuerzo de levantarme que al final termina por no ser tan enorme porque sé que me espera un día entero ppr delante, para mi. Para sonreír por mí misma y para sentir por mí misma cada segundo de él.  Ahora como ensalada de pasta una vez por semana, bebo café  en cantidades industriales por la mañana y voy a ver películas antiguas cuando la cabeza me va a estallar de tanto enclaustramiento universitario y de tanta biblioteca sin gafas.  Me siento más cerca de la gente que nunca y tan lejos a la vez que pareve que no he estado al lado de nadie en todo lo que va de mes. Y ahora, a ver que nos dice noviembre.  A ti te ha dado por mandar solicitudes  y a mi por responderle a otros. Son cosas que pasan. Y nosotros ... Mierda. Ya hemos pasado hace rato. 

Carta 7ª




El Príncipe de la niebla quiere venir a buscarme. 
Quiere llevarme con él. 
Lejos.
Allá donde nadie pueda vernos,
donde nadie está dispuesto a llegar,
donde el sueño te entumece y el aire se hace demasiado pesado como para respirar.
Él quiere llevarme a ver los mares de sombras de su vasto reino.
Quiere que escuche como suenan las nubes cuando están a ras de suelo.
Quiere que le grite al mundo todo lo que le digo en secreto.
El Príncipe de la niebla ha venido a buscarme, 
y me voy con él. 

viernes, 1 de noviembre de 2013

Carta 6°

Hoy ha sido un día tan largo que ha parecido que eran tres seguidos.  Todos reunidos. Me ha hecho feliz ver feliz a mi familia y a la gente que quiero. He currado mucho pero dicen que palos con gusto...No duelen, ¿no?     Me ha preguntado mucha gente por él y la respuesta era siempre la misma: Él ya no es él. Él ya no existe de la forma en que existía en mi vida. Y aunque a veces ha sido duro, no he pensado demasiado. Es más, podríaa decirse qur no he pensado en ello. Quizá al volver en coche a casa, oyendo una canción, haya vuelto su fotogradía a mi cabeza y la imagen de nosotros siendo parte de algo importante, de algo bonito, de algo  pensado en futuro y no en pretéritos imperfectos, me ha hecho sonreír simplemente por pensar que quizá, si hubiera existido ese futuro, hubiéramos sido una pareja curiosa, unos memos enamorados y contentos. Ahora estamos contentos. Lo estoy, pero a veces  echo de menos sentirme una mema. Creo que empezaré a decir más tonterías ya sabéis, por compensar carencias. :P  Buenas noches.