Ambos sabemos que esto es un despropósito,
Que hemos dejado de lado lo espontáneo
por un silencio mecánico,
El que se supone que debemos mantener,
Y yo sé lo que te estás callando.
Que tengo los cajones llenos de nosotros,
Y los ojos rotos de mirarme las huellas de tus besos,
Las huellas de tus huesos sobre mi cintura.
El baile taciturno de dos cuerpos esquivando
Aquella soledad tímida del cuarto.
Los sordos quejidos de tu boca húmeda y sedienta,
Y mis labios tibios
ávidos de piel desnuda,
de lunas rotas en tu espalda,
testigo de nuestros deslices...
Que hemos dejado de lado lo espontáneo
por un silencio mecánico,
El que se supone que debemos mantener,
Y el que rompería cada segundo del día.
Tú sabes que aún te pienso entre mis dedos,Y yo sé lo que te estás callando.
Que tengo los cajones llenos de nosotros,
Y los ojos rotos de mirarme las huellas de tus besos,
Las huellas de tus huesos sobre mi cintura.
El baile taciturno de dos cuerpos esquivando
Aquella soledad tímida del cuarto.
Los sordos quejidos de tu boca húmeda y sedienta,
Y mis labios tibios
ávidos de piel desnuda,
de lunas rotas en tu espalda,
testigo de nuestros deslices...
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